En forma de post de Instagram para hacer historia en los derechos legales en Reino Unido. Así ha anunciado el premier británico, Andy Burnham, la aprobación a partir de abril de 2027 de un permiso de dos semanas para "mujeres y sus parejas" en caso de pérdida gestacional.
Un drama que el propio político ha detallado que le ocurre, aproximadamente, a una de cada cinco mujeres en las islas y que requería de una respuesta.
"Hasta ahora no hay derecho legal en caso de pérdidas antes de las 24 semanas". "Perder un feto puede ser devastador y tú y tu pareja no debéis tener que preocuparos por volver de inmediato al trabajo", ha apuntado el líder laborista en su mensaje en redes.
La medida, apuntan medios británicos, alcanzaría a casos de abortos espontáneos, interrupciones voluntarias del embarazo y transferencias de embriones por fecundación in vitro fallidas.
La misma se enmarca en una batería de medidas que el mismo Burnham ha querido adelantar bajo la promesa de que "haremos cambios más amplios con nuevos derechos a permisos cuando pierdas a alguien que quieras". Porque "cuando estás afligida mereces tiempo y espacio para superarlo", remata.El permiso también se amplía por la muerte de familiares
La reforma, en realidad, va bastante más allá de las pérdidas gestacionales. A partir de abril de 2027, los trabajadores tendrán también derecho a ausentarse cuando fallezca su cónyuge o pareja, uno de sus padres, un hijo adulto o un hermano.
La protección alcanzará además a hermanastros y familiares adoptivos, así como a determinadas relaciones de acogimiento y cuidado familiar.
Hasta ahora, la legislación británica no reconocía un derecho general a este tipo de permiso por duelo. La principal excepción eran los padres que perdían a un hijo menor de 18 años o sufrían una muerte fetal después de las 24 semanas de embarazo.El nuevo permiso podrá alcanzar las dos semanas, aunque tendrá una diferencia importante respecto al que ya existe por la muerte de un menor: será no remunerado. El Gobierno británico lo presenta como un mínimo legal que las empresas podrán mejorar con sus propias políticas internas, como expresa en su comunicado oficial.
Sin obligación de presentar pruebas
Otro de los aspectos que ha concretado el Ejecutivo es que los trabajadores no tendrán que presentar pruebas del fallecimiento para solicitar el permiso. El objetivo, según el Gobierno, es evitar trámites adicionales en un momento especialmente delicado y preservar la privacidad de los afectados.
Además, habrá bastante margen para utilizarlo. Las dos semanas podrán disfrutarse de manera flexible durante las 56 semanas posteriores al fallecimiento, según los detalles adelantados tras la consulta realizada por el Ejecutivo.En el caso específico de las pérdidas gestacionales antes de las 24 semanas, el derecho abarcará no solo a la mujer embarazada, sino también a su pareja, al otro progenitor biológico y a los futuros padres en determinados procesos de gestación subrogada. La protección incluirá aborto espontáneo, interrupción del embarazo y transferencias de embriones fallidas en tratamientos de fecundación in vitro.
La ministra de Trabajo, Kate Dearden, ha defendido que "nadie debería tener que luchar por tener tiempo para pasar el duelo". El Ejecutivo pretende establecer así un suelo común para todos los trabajadores, aunque algunas grandes empresas británicas, como Marks & Spencer y Co-op, ya cuentan con políticas propias que ofrecen permisos remunerados en estas situaciones.
El cambio forma parte de la reforma laboral impulsada a través de la Employment Rights Act 2025 y amplía considerablemente el número de trabajadores protegidos frente a situaciones de duelo.El Gobierno defiende que la medida permitirá disponer de tiempo para afrontar una pérdida sin tener que elegir entre regresar inmediatamente al puesto de trabajo o poner en riesgo el empleo.