Isabel Díaz Ayuso no ve con buenos ojos intervenir en los precios de la vivienda o el mercado del alquiler, a pesar de que asfixia año tras año a miles de inquilinos en la Comunidad de Madrid, una de las regiones más tensionadas. No es la primera vez que lo expresa, pero sí es la primera vez que acude a inaugurar The District, una de las ferias inmobiliarias más importantes que este martes tiene lugar en la capital. Para Ayuso es mejor no meterse: “Por más apretarlo [el mercado], no se va a solucionar, todo lo contrario. Los propietarios cada vez tienen más miedo a poner su vivienda en alquiler porque todos son problemas”, ha asegurado en su discurso.
En un momento complejo para ella tras otro escándalo también inmobiliario, en este caso por la compra del lujoso ático en Chamberí por parte de la Comunidad de Madrid y la publicación de los polémicos papeles, la presidenta autonómica ha entrado sin hacer mucho ruido al recinto de IFEMA. Los sindicatos la esperaban en la puerta norte y sur con proclamas contra la especulación, los fondos buitres y la inacción de su gobierno, del Ayuntamiento de Madrid y del Gobierno central ante el inminente desahucio de Maricarmen, que a sus 87 años deberá abandonar su piso.
La líder madrileña era la encargada del arranque de la feria en el mismo recinto en el que se celebró la polémica Fórmula 1. Conociendo a su audiencia, el discurso de Ayuso ha estado centrado en aplaudir esa colaboración público-privada de la que su gobierno siempre saca pecho y criticar las medidas del Gobierno de Pedro Sánchez en materia de vivienda, unas declaraciones siempre aliñadas por el término “libertad”, entendido bajo el prisma del neoliberalismo. “Ni tutelamos, ni dirigimos, defendemos la mirada liberal de la vida”, ha asegurado desde el atril.
“A Madrid se viene a prosperar en paz, a que le dejen a uno en paz, a ser propietario, inversor...”, ha continuado, insistiendo en la idea de que lo importante no es el origen, sino las “ganas” que uno tenga. Ayuso también ha tirado de ironía haciendo alusión a las cosas “asombrosas” que hace el Ejecutivo central con sus leyes y ha asegurado que el “proyecto estrella del Gobierno” incumple la propia ley de vivienda.
La presidenta también ha sacado pecho de otro de los grandes hitos de sus legislaturas, su política fiscal basada en bajar impuestos: “Por eso somos la única región sin impuestos propios. O lo que es lo mismo, sin impuestos inventados”, ha lanzado la baronesa del PP, que ha criticado que el sistema se meta en la propiedad privada. A su juicio, “esto acaba repercutiendo” precisamente en los inquilinos: “Nosotros apostamos por defender la propiedad privada a ultranza, porque la propiedad privada es sagrada”.
Pero la presidenta no ha podido esquivar del todo las críticas. Al bajar del escenario y salir del auditorio, ha comenzado la tournée por los diferentes expositores de bancos, fondos de inversión e inmobiliarias. En una de sus paradas junto al consejero de Vivienda, Jorge Rodrigo, dos personas han irrumpido y han lanzado octavillas en las que se podía leer “The District is not welcome”, además de críticas a Ayuso y a Almeida. En ese momento, un olor penetrante ha invadido las salas después de que los espontáneos tirasen una bomba fétida, haciendo que los asistentes tuviesen que taparse la nariz. El olor se ha quedado en el interior del recinto durante horas.